-Inevitable-
Muerdes tus ojos
que
aleteaban
-despacio-
hacia la miel
que según tú
emana
la forma de ser.
Atas tu lengua
para no vadear
hasta la mía
y
evitar
esto que,
-en ciernes-
r e c o n o c e m o s.
Denuedo
Desata tus ojos
extiende tus luces
enciende tus sueños
parpadea
la lengua
deglute
el pasado.
Deja
a mis palabras
cosechar tu sonrisa
cuando arriben
a tus escápulas
vueltas besos.
Pedro Javier Mota Castillo
San Luis Potosí, México, 28 años, Nutriólogo de profesión, textos suyos han aparecido en revistas como Bitácora Pública, Golfa, el morador del umbral y monociclo. Actualmente prepara su primer poemario.