Laberinto Octavio Huesca Heredia

De noche, altaneramente perdida,

en recovecos incomprendida

la desesperación se saborea

huérfana, iluminada, acogida.

Triste marea en plumas remojada,

deprimida alma, acosada.

Monstruo nunca visto, adorado, nunca amado;

en el laberinto Asterión vengado.

0 Shares:
You May Also Like
Leer más

Expectante Por Mari Pineda

Cuando era pequeña creía que todos mis problemas durarían para siempre. No haber pasado alguna materia me atormentaría…