Recientemente hemos visto en medios de comunicación y redes sociales que, aquel remoto país de medio oriente, ha vuelto a formar parte de la agenda. Incluso, un análisis semanal realizado por la agencia de marketing e inteligencia digital, Prometeo, lo posicionó como el 4º tema a nivel nacional con más conversación digital, sumando un total de 23,529 menciones en Twitter, Facebook, foros, blogs y noticias; 58 mil RT´s y 2.5 miles de millones de alcance total.
Para tratar de entender el porqué de esta situación, deberíamos remontarnos mucho en la historia de este país. Pero como luego si uno escribe mucho no lo ´len´. Namás nos daremos a la tarea de remontarnos un poco. Lo suficiente para intentar que se entienda la tóxica relación que han llevado nuestro vecinou del norte y Afganistán.
Los sesentas
En la década de los sesentas, en Kabul, se hablaba de revolución, comunismo, de los derechos de la mujer y de las libertades individuales. Temas que, evidentemente, no agradaban ni convenían nadita a los intereses de EEUU. Ya que se interponían a sus planes de expansión. Por otra parte, en las zonas rurales de Afganistán, donde se concentraba el 80% de la población, la gente vivía bajo tradiciones, usos y costumbres islámicas. Las mujeres no gozaban de ningún tipo de libertad. Están aisladas y pueden comercializarse entre los hombres cual vil producto: existen 2 Afganistán.
Los setentas
En el inicio de los setentas y luego de la preocupación del clero musulmán al ver que el modo de vida que llevaban en Kabul iba completamente en contra de los principios de su fe, comenzaron a surgir grupos político-islámicos ultraconservadores con el único objetivo de defender las tradiciones, usos y costumbres islámicas. Comienza el enfrentamiento entre islamistas y comunistas. La izquierda y la derecha entran en conflicto.
En 1973 los comunistas afganos llegan por primera vez al poder derrocando con un golpe militar a la monarquía que hasta entonces gobernaba y nace la República, quedando como presidente Daud Khan, primo del Rey. Curioso ¿no? Todo quedaba en familia… Los comunistas radicales vivieron con un mal sabor de boca por esta designación hasta 1978, cuando por fin se deciden a tomar el control absoluto del poder y finalmente asesinan a Daud Khan, último descendiente de la familia real afgana.
Ya con el control absoluto, el régimen comunista comienza con la represión a cualquier indicio de oposición. Y cuando escribo cualquier, realmente es cualquier: islamistas, clérigos y maestros de religión; son el principal punto de ataque. Miles de personas fueron asesinadas y desaparecidas.
Para 1979 aumentan los opositores afganos al régimen comunista y producto de ello el país ve nacer a una nueva fuerza islámica organizada: los Muyahidines. Estos combatientes de la Guerra Santa tienen un único objetivo: la libertad y liberación de Afganistán. Restablecer un sistema islámico puro en todo el país.
A la Unión Soviética le da frío
El líder soviético comienza a preocuparse al ver lo que está ocurriendo con su vecino socialista. En Moscú viven 50 millones de musulmanes y una victoria de los combatientes de la Guerra Santa podría significar el levantamiento en su territorio: el 27 de diciembre de 1979, Leonid Brézhnev envía tropas a “restablecer el orden”.
Al poco tiempo de ocupación, las y los afganos se dan cuenta que las tropas no se iban a mover a ningún lado. Se establecerían por tiempo indefinido y la amenaza de guerra era inminente: comienza la diáspora afgana. La resistencia musulmana invadió las calles por días y noches enteras, las protestas no pararon y un grito estridente cimbraba el ambiente: Al·lahu-àkbar (Allah es el más grande).
Hagamos un paréntesis
Afganistán es una región sumamente estratégica para la geopolítica global y principalmente para Rusia, China y EEUU. Se encuentra en medio de un lugar que podría interconectar a países del centro de Asia que tienen bastante gas natural. Poder construir ductos que atraviesen por Afganistán y trasladen el hidrocarburo, sería un negociazo para quien se ponga las pilas, pues. Se posicionaría como “el bueno” de la región y las demás naciones dependerían de él.
Después de este pequeño pero puntual paréntesis, vamos a los que sigue.
El Buen Samaritano que nadie llamó entra en acción
“Esta es una amenaza extremadamente grave para la paz. Un Afganistán ocupado por los soviéticos es un paso hacia el posible control de una gran parte de las reservas mundiales de petróleo”. Fueron las palabras del entonces presidente de los Estados Unidos, Jimmy Carter, para “meter su cuchara”.
¿Se acuerdan de los Muyahidines? Ah, pues ¿quién creen que los apoya súper desinteresadamente con dinero, armas y preparación militar? Exacto, El Buen Samaritano del Tío Sam. Le caía como anillo al dedo para debilitar a la Unión Soviética.
EEUU empodera a tal grado a los Muyahidines o “Freedom Fighers”, como ellos mismos les llamaban que, a mediados de la década de los 80, ya habían infligido grandes pérdidas al ejército soviético. Recuperan prácticamente todo el territorio afgano, excepto por Kabul, que aún permanecía controlado totalmente por la izquierda. Comienzan los ataques terroristas para infundir pánico y desgastar a los ocupantes.
Por todo el caos que se viven en Afganistán, Pakistán comienza a recibir a cientos de miles de refugiados. Se convierte en el centro de la resistencia. Dentro de las filas de los innumerables combatientes de la Guerra Santa, un nombre que más tarde se convertiría en todo un rockstar destaca: Osama bin Laden.
Esto se está descontrolandaaaaa
Bin Laden comienza a reclutar a extranjeros que se quieran unir a la Yihad (lucha violenta y obligación religiosa musulmán). Tremendo ejército se disponía a armar. En las escuelas del Corán se adoctrinaba y motivaba a los niños a seguir con esta Guerra Santa. Los talibanes estaban a punto de surgir.
En 1989 y al darse cuenta que le está saliendo el caldo más caro que las albóndigas, el nuevo líder soviético, Mijaíl Gorbachov, retira sus tropas de Afganistán. Para entonces, solo un obstáculo quedaba para que los Muyahidines tuvieran el completo control: el gobierno comunista en la capital. El 24 de abril de 1992, los Muyahidines finalmente toman el control de Kabul.
¿Pues qué creen? Nuestros salvajes y misóginos amikos ya varias veces mencionados en este texto y, muy importante, apoyados desde sus inicios por EEUU, los Muyahidines, no logran ponerse de acuerdo, comienzan a darse duro entre ellos y, no me la van a creer, que se arma la guerra civil afgana.
Este periodo fue muy duro y desgastante, sobre todo para las mujeres. Violencia, pobreza, miedo… Los héroes que suponían avendrían a liberarlos del horror, resultaron ser todo lo opuesto a lo que predicaron para llegar al poder. Crímenes de guerra, hombres, mujeres y niños asesinados destruyen la esperanza de toda una nación.
Ya llegó por quien lloraban, literal
En 1994 surge un nuevo grupo de fundamentalistas islámicos: “Los Talibanes”. ¿Su objetivo? Restablecer la paz, el orden y la moralidad. La gente, harta, cansada y lastimada por la guerra civil, dieron la bienvenida con circo maroma y teatro a los talibanes. Esperaban ansiosos su llegada ya que creían terminarían con el conflicto.
Los talibanes rápidamente toman el control y transforman la ciudad. Restablecen la paz, pero quitan la libertad. Prohíben cualquier tipo de entretenimiento, a las mujeres se les impide estudiar, trabajar, salir solas a la calle y son golpeadas públicamente por mostrar las manos.
Osama Bin Laden funda la red Al Qaeda, organización terrorista y paramilitar que busca tener una Yihad global. Comienza a preparar el siguiente paso del fundamentalismo islámico: un ataque a EEUU. Con los ataques a Estados Unidos el 11 de septiembre del 2001, George Bush demanda a los talibanes entregar a todos los líderes de Al Qaeda que se ocultan en Afganistán. “O están con nosotros, o están con los terroristas”, dijo el entonces presidente en un comunicado.
Ante la negativa de los talibanes, Bush da la orden de atacar a los campos de entrenamiento de Al Qaeda e instalaciones militares del régimen talibán en Afganistán. Británicos y norteamericanos se van con todo para capturar a Bin Laden. Este logra escapar, pero el régimen talibán se debilita tanto que termina por colapsar.
El Buen Samaritano se muda a Afganistán
Estados Unidos comienza la ocupación del territorio afgano…
Luego de las promesas incumplidas de la, en pañales, democracia afgana, los talibanes aprovechan la decepción de la gente. Encuentran nuevos seguidores y se prepararan para regresar. Muertes arbitrarias a mujeres, hombres, niñas y niños; asesinados a sangre fría a manos de las tropas norteamericanas. Los soldados tienen miedo, están combatiendo en un territorio desconocido para ellos y, prácticamente, disparan a lo que se mueva.
El conflicto en territorio afgano continuó por años. Ataques terroristas, asedios a bases militares, enfrentamiento en patrullajes, etc. Todo tipo de desgaste hasta que en el 2020 EEUU firma un acuerdo de paz con los talibanes y anuncia la retirada de sus tropas.
¿En qué vamos?
En 20 años de ocupación, uno de los principales propósitos de las tropas norteamericanas era capacitar a soldados afganos para hacer frente y defender a su país de los talibanes. Y pues bueno, en una semana el presidente Ashraf Ghani, huyó del país, los talibanes recuperaron Kabul, desapareció el frágil gobierno democrático y volvieron a las viejas prácticas machistas e indignantes. El propósito de las tropas norteamericanas, al parecer, no lo pudieron cumplir. La evacuación lleva semanas de haber comenzado y aún faltan miles de personas anhelando poder salir del país.
El diario “El País” informó que México ha acogido a cinco integrantes del equipo de robótica de Afganistán que lograron salir de su país ante el regreso del talibán al poder. Las cinco mujeres llegaron durante la tarde del martes 24 de agosto a la Ciudad de México después de viajar “por cinco o seis países” y recibieron visas por razones humanitarias para permanecer en el país.
Informó que el grupo es el primero que México recibe desde que la semana pasada que se ofreció a recibir refugiados por el conflicto en Afganistán.
La pregunta
La política, guerras, conflictos armados y relaciones entre naciones nunca son fáciles de explicar. Son situaciones muy complejas que enmarañan sin fin de cuestiones, pero, ante las declaraciones respecto de que EEUU no debería salir de territorio norteamericano, valdría la pena preguntarse si EEUU debió entrometerse en un territorio donde nadie lo llamó. Fondeando a unos de los grupos radicales fundamentalistas más sanguinarios, despiadados y peligrosos que la historia haya visto.
Ninguna potencia actúa guiada por el buen corazón, a EEUU jamás le importó la fe del pueblo musulmán ni preservar sus tradiciones, usos y costumbres. Probablemente solo buscaba adentrarse en el territorio para controlar e impedir que sus competidores crecieran económicamente y así mantener su hegemonía económica. Probablemente, solo probablemente…
Visita: https://drive.google.com/file/d/13t36kO8w_BIz7Lbod58rlNFCJ2Zp2kFr/view