Rito de paso Por Melbritte

Mírame, Musa.

Deja que mis manos dibujen tus cabellos.

Háblame al oído.

Mándame direcciones.

 

La mente humana es una cueva

que resguarda millones de baratijas.

Deja que la luz entre a este cuarto

que pierdo la inspiración.

 

Tengo miedo de perder también la vida,

así que me aferro a

           

            mi mano sostiene

            (un pincel)tu mano.

 

Sobre nuestras manos

un millar de manos,

sus imágenes,

se superponen.

 

En nuestras manos cantan

            los piratas,

            los delfines,

            las ballenas azules

            y los japoneses.

 

Te miro.

 

La tiara que recoge tus húmedos cabellos

indica que presides el concejo popular.

Callo como niño castigado.

Resuelvo que he de convertirme en hombre.

 

Aquí estoy, Musa.

Si me pierdo en el bosque

            recobraré el camino.

Si naufrago en la mar

            nadaré hasta tierra.

Siempre buscando unir mis dedos

            con los tuyos.

Así como mezclamos las vivencias nuestras

con las de nueve mil millones de individuos.

Así como los peces

se juntan en un banco.

                               

0 Shares: