A veces, el tiempo no borra las canciones; las hace más grandes. Tras una década de silencio absoluto, Americania, la banda que se convirtió en un mito de la escena caraqueña sin siquiera intentarlo, ha decidido volver. Y no lo hacen para repetir fórmulas, sino para presentarnos «Saludos de Americania» (2026), un álbum que nace de la madurez y de una amistad inquebrantable.

¿Cómo decides volver después de 10 años? Para Armando Añez, Ítalo Pizzolante y Álvaro Casas, la respuesta no estuvo en un contrato, sino sobre un escenario. Al reunirse para celebrar el aniversario de su disco de culto La Fiesta del Rey Drama, se toparon con una realidad impactante: 7,000 personas coreando sus temas como si nunca se hubieran ido.
Esa conexión eléctrica con una nueva generación que descubrió su música en la distancia fue el motor para entrar de nuevo al estudio. Lo que comenzó como un «tal vez» se convirtió en una necesidad creativa de narrar quiénes son hoy, como hombres y como músicos.
«Ojos Nuevos»: Un bolero psicodélico con ADN de leyenda
El primer adelanto de esta nueva era es «Ojos Nuevos», una pieza que Ítalo Pizzolante compuso bajo el influjo de su herencia familiar. Como nieto del legendario Ítalo Pizzolante Balbi (el hombre detrás del eterno «Motivos»), Ítalo logró fusionar el sentimiento del bolero clásico con una producción vanguardista.
- El sonido: Imagina una colaboración imposible entre la elegancia de Frank Sinatra, la calidez de El Trío Los Panchos y la experimentación de los Flaming Lips.
- La historia detrás: Aunque suena a reencuentro amoroso, el tema es en realidad un espejo de la banda: tres amigos que, tras 10 años de vivir la diáspora por separado, vuelven a verse a la cara con «ojos nuevos» para crear algo hermoso.
Una producción de élite: De Caracas para el mundo
El álbum no escatima en detalles. Grabado entre Orlando (Lake House Studio) y Nueva York (G.B.’s Juke Joint) a mediados de 2025, cuenta con un equipo de ensueño:
- Héctor Castillo: El arquitecto sonoro detrás de joyas de Gustavo Cerati.
- Gustavo Guerrero: El productor que elevó el sonido de Natalia Lafourcade y Silvana Estrada.
Con guitarras que beben del estilo de Marc Ribot y armonías vocales que son el sello distintivo de la banda, «Saludos de Americania» promete ser un viaje por influencias que van desde Caetano Veloso hasta Jeff Tweedy.
¿Por qué importa este regreso? Porque en un mundo de algoritmos, Americania vuelve con la honestidad de tres amigos de la infancia que solo quieren hacer música que perdure otros diez años más.
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