CORANTO

La vergüenza del ingenio probablemente no tiene una mejor historia que la del bolígrafo de la NASA, organización que supuestamente gastó millones de dólares durante muchos años para crear una herramienta que escribiera en situaciones de gravedad cero, mientras sus pares rusos decidieron usar un lápiz.

Aunque desmentid el cuento anterior, muy pocos han dejado de creer en la leyenda del “boli estelar”; no es gratuita la incredulidad, mucha tecnología parece así de absurda para quien no la usaría.

¿Cuántos años faltan para que los científicos en energía y en salud, ingenieros, políticos, urbanistas, inversionistas y usuarios estén de acuerdo en que el vehículo personal óptimo para la mayoría de los desplazamientos personales es la bicicleta? La pena ajena que deben sentir los científicos que desarrollan ecotecnologías cuando ven a ingenieros desarrollar tecnología 4.0 basándose en el automóvil como punto de partida ha de ser igual a la sufrida cuando nos enteramos del "boli estelar" desarrollado por la NASA. Estas temas serán el centro de esta sección.

El gran retraso tecnológico que sufre México está auspiciado (también) por la falta de cultura (y por consiguiente de curiosidad en innovación) de sus ricos. Recuérdese que este país fue pionero en aviación civil y militar en su momento, pero aquellos privilegiados que estaban interesados en la novedosa máquina fue otro tipo de aristócratas.

Actualmente, la subsistencia de ciertas tecnologías sobre el perjuicio de otras está determinado por la inversión de los grandes capitales; sin embargo, las redes sociales han impulsado otras clases de mecenazgos y aun no se ha visto que las pequeñas inversiones en un producto se popularicen, pero esa posibilidad cada vez luce más cercana con las aplicaciones que usan los youtubers para mantenerse creando contenido.

Ahí donde las mentes estrechas ven problemas, los genios encuentran oportunidades (reza una de las máximas del emprendedurismo); quizá está apatía por lo tecnológico en los más ricos genere el espacio apropiado para el florecimiento de agrupaciones de clase media en impulsar tecnologías apropiadas a nuestra sociedad periférica y al incipiente orden ecocentrista.

Finalmente, si cada vez más drones cruzan la frontera norte, sólo los políticos parecen detener a los mexicanos en la periferia tecnológica.

El propósito de las revisiones es acercar al usuario final a las ecotecnologías más alentadoras en este presente que es percibido tan postapocalíptico. Coranto  tendrá tres enfoques para socializar las innovaciones que continúan en el laboratorio o que ya buscan su comercialización: ¿qué impacto tendría en los usuarios y no usuarios?, ¿qué rentabilidad podría ofrecer el producto a posibles inversionistas?, o destacar los beneficios sociales sociales que podría ofrecer a los ciudadanos para que un gobierno busque sustituir herramientas obsoletas con estas innovaciones.