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DE LA PASIÓN A LA OBSESIÓN. WHIPLASH Por Edgar Eduardo Guerra Granados, Flamina Films

Es increíble como la magia del arte a veces se puede convertir en agonía, frustración pero sobre todo en una intima obsesión con querer ser mejor en el ámbito o más especifico, en tu instrumento (en el caso de la música, claro).  Desde las primeras escenas la película te atrapa y aún más cuando estás familiarizado con el tema. Todos hemos llegado a hacer cosas con entusiasmo o carisma, pues de una u otra forma sentimos que nos complementa, nos llena o simplemente nos gusta; este es el reflejo que nos da el filme desde un comienzo. Vemos al joven Andrew Neiman queriendo superarse, tomando como inspiración a Buddy Rich, un baterista de talla mundial.

Tremenda suerte cuando el director Fletcher se entromete en su vida y comienza a darle otro sentido a la vida y pasión de Andrew. Cabe destacar que el ambiente de la película es en un lugar de prestigio, el Conservatorio  de música Shaffer en New York (la locación es ficticia para favorecer a la cinta) donde se preparan músicos de alto calibre. Cómo estudiante de música puedo decir que en la película ambientan de cierta forma el cómo se vive en estas escuelas. Constantemente convives con personas que también están luchando por hacerse de un lugar en este arte de la música. Vives con la incertidumbre y pensando que a lo mejor no das lo suficiente o necesitas dar más. La frustración, los errores, las envidias y los egos encontrados están a la orden del día en la formación de un músico. Un músico profesional que no lidia con esto, no sé que está haciendo entonces. Es duro el ambiente pero debes encontrar la forma de sobrevivir, sobre todo nunca dejar de estudiar y relacionar lo más que puedas tus conocimientos con el mundo real por que bien sabemos que el sonido que nosotros escuchamos de un instrumentista no sale de la nada, no hasta que él decide llevarlo a cabo, la forma en que sale su sonido es algo propio de él y de lo que cada uno es capaz de hacer. Creo que es parte de la magia de la música y esta idea se va a complementar con lo siguiente que quiero desarrollar sobre la película.

Andrew es invitado por Fletcher a su orquesta de jazz ya que lo quiere como baterista suplente por la capacidad que tiene para aprender y por la agilidad en su instrumento. Fletcher es un personaje que constantemente reta a sus alumnos y con Andrew no hace la excepción. Es duro ver o imaginar que alguien pueda manipularte al grado de tener que cambiar tu estilo de vida y tú forma de pensar olvidando algo que siempre debemos recordar. Si quieres ser visto por los demás como algo extraordinario, primero debes dejar de ser alguien cotidiano, o mejor dicho TIENES QUE SER TÚ MISMO. Mucha gente se puede impactar por lo que ve a simple vista de la película ya que es un tanto visceral en la parte emocional y del propio drama.  Todo va en un constante crescendo en las perturbaciones de Andrew y Fletcher. Todo direccionado a la idea más fundamental de la película. Fletcher es un personaje que sabe muy bien algo: “Debes conocer primero las reglas para luego romperlas”. Y alguien se preguntara: ¿Cómo le enseña esto a Fletcher a Andrew si es un maldito hijo de p%*&? Bueno, con su rigurosidad. Tantas veces le dice a  Andrew lo que no debe hacer un ejemplo es la famosa escena donde el dialogo es: “No… No es mi tempo”. Alguien puede decir que lo que toca está muy bien pero cuando realmente eres un músico adiestrado puedes notar hasta el minúsculo error en alguien. Sin duda la forma de pensar la música de Fletcher no es muy aceptada por pedagogos musicales y tienen muchas razones por ello, una de ellas es que la música no siempre va a un mismo tempo o en un mismo ritmo, la música cambia conforme la misma lo va ordenando. Pero bueno, la película cumple el cometido de explicar su primera idea. Lo siguiente por desarrollar es la idea de: “Si quieres ser alguien extraordinario, debes dejar de ser cotidiano”.

Esta idea se logra concretar cuando la película llega a su primer inflexión, a su primer punto culmine. Es cuando Andrew pierde totalmente su esencia por seguir rigurosamente las reglas y creer que esas reglas seguidas al pie de la letra lo llevarían al éxito. En estos podemos ver varias cosas. Andrew decide cortar con su novia para dedicarle esas horas a su instrumento. Pierde amigos y en varias ocasiones le llegan a decir que lo desconocen. Fletcher antes del accidente que tiene Andrew con un auto le comenta que uno de sus alumnos de Saxofón era grande y muy bueno pero cuando menos se lo espero éste se suicidó. Algo parecido estaba a punto de ocurrirle a Andrew, cuando decide hacer las cosas por obsesión en vez de por pasión. Su declive es inevitable, Andrew trata de atacar a Fletcher después del accidente que tuvo en automóvil y es expulsado del conservatorio. Cuando menos lo pensó decide entrar a una demanda contra Fletcher como testigo anónimo para que el director dejara de dar clases pues varios de sus alumnos se vieron afectados por él.

Andrew trata de sobrellevar su vida como la gente normal trabajando en un restaurante, deja de tocar la batería. Todo parece resultarle bien pero se ve inconforme y constantemente recuerda su pasado de baterista. Todo va bien hasta que ve a su antiguo maestro Fletcher tocando piano para amenizar una cena en un restaurante. Decide hablar con él y Fletcher invita a Andrew a tocar con una orquesta de jazz algunos pasajes que ya había visto con él. Entre ellas iba Whiplash y Andrew acepta.

El punto culmine es fabuloso y concreta la idea principal, se llega el día del evento. Todo va bien hasta que comienza a tocar la orquesta y Andrew se da cuenta que las partituras estaban cambiadas, todo sale mal para él y se da cuenta que Fletcher lo hizo en son de venganza. Andrew despedido por el mismo director del escenario, sale llorando hacía su padre. Su padre le insiste que se vayan pero Andrew le dice que no, regresa al escenario a tocar “Caravan”. La orquesta confundida se agarra en la pieza y ahora Andrew pareciera dirigir a toda la agrupación. Fletcher se voltea para seguir dirigiendo, Andrew ignora cualquier palabra de él y sigue tocando magistralmente, ignorando las palabras, ignorando las reglas, sin partitura pero siendo él mismo. Todo culmina con el solo de batería de Andrew, que es espectacular pero refleja la perfecta simbiosis de un músico con su instrumento, uno solo siendo el mismo. Todo termina cuando Fletcher marca el final de la pieza, dándole una aceptación a Andrew de que al fin lo ha logrado.

Muchas cosas se han hablado de esta película, desde sus mitos y su ambiente que no del todo es real. La película peca en la exageración de las cosas pero le sirve para crear un drama donde además de remarcar mucho los problemas, define unos de los principales ingredientes para seguir tu pasión y no rendirte en el intento. Siempre trata de ser diferente pero sin dejar de lado tu esencia. El día que olvides esto caerás en una obsesión de consecuencias un tanto graves y te olvidaras de ti mismo y lo que a ti te rodea.

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