¿Dónde están? Por: Florencia Escobedo

Si las calles hablaran, si los edificios nos vieran, si la tierra sintiera le preguntaría por ti: ¿A dónde te fuiste aquel día? ¿a dónde te llevaron? Las calles tienen un sentido diferente, depende de los pies que lo recorran. Tantas veces que vimos el centro de la ciudad, pero nunca el mismo sentido, nunca la misma intención que el hacerlo a lado de las familias de lxs desaparecidxs.

 

“Ni los carros parecían comunes, con todos los ojos que nos veían desde adentro, como si se escondieran, como si sintieran vergüenza. De los locales nadie salía, apenas se veían algunos curiosos asomarse por los ventanales, miraban un poco y luego seguían con sus actividades. Me atrevo a decir que por un minuto al caótico centro de Aguascalientes le dio un infarto”.

 

Yo, que tenía un nudo en el alma, caminaba detrás de las familias a las que todos trataban como fantasmas, muertos en vida. Nos enseñaron a no mirar, a desviar la mirada, a cambiar de lado de la banqueta, engañándonos, convenciéndonos de que, si no mirabamos, no existía. Algunos asentían con la cabeza, como si fuera un saludo, y era un reclamo a la sociedad, a Palacio de Gobierno, incluso a la catedral; ¿dónde están?

 

¿Por qué no están?, ¿por qué no está Cristian, Claudia, Christian Jonathan, Francisco, Marco, Paola, Sergio, Marcela, Arturo, José Ángel, por qué no están en su casa celebrando navidades, llorando un desamor, viendo a sus hijos crecer u observando el amanecer? La mamá de los hermanos Rodríguez Zabala afirma que “Es por estar en el lugar y el momento equivocado”. Sin embargo, hay algo que todas las familias que tienen desaparecidxs tienen en común, están conscientes que sus familiares siguen desaparecidos por no ser influyentes, y es verdad, porque no vi a ningún funcionario de gobierno marchar o a las familias ricas pedir por su seguridad, es porque tienen miedo de salir a la calle, de manifestarse.

 

“Hoy 30 de agosto es Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada y decimos que, todas las desapariciones son forzadas porque la tierra no traga, gritaba el padre de Sergio de Lara Quezada, desaparecido desde el 30 de agosto del 2011, 10 años sin saber de él. Su padre portaba una camisa con la leyenda “hijo, mientras no te entierre, te seguiré buscando”.

Cuando se pasa lista, se nombran a las personas que no están con nosotrxs, a quienes los arrebatarxn de sus familiares. Después de decir su nombre se grita justicia, lo único que les queda a las familias: La dignidad y la rabia.

Entonces recordé lo que aprendí de una periodista de Sonora, “somos la voz de los que no tiene voz” es muy estúpido, pues todxs tenemos voz propia y merece ser escuchada, es por eso que decidí preguntarle a la hermana de Marcos lo que significaba este día para ella:

Si pudiera decirle algo a la sociedad de Aguascalientes, ¿Qué le diría?

–Me gustaría decirles que fueran empáticos, que se solidarizaran un poco con los que tenemos desaparecidxs, que si llegarán a ver algo… No puede desaparecer alguien así como si nada, alguien tiene que saber algo y que si tienen alguna información se pueden comunicar anónimamente a los números que existen.

¿Hoy por quien está aquí?

-Por mi hermano Marco Antonio de la Torre, quien desapareció hace 3 años, el día 23 de abril del 2018

¿Cómo se ha sentido tratada tanto de la sociedad como de las autoridades?

– A la sociedad no le importa, son pocos los que se solidarizan, en su mayoría son colectivos. A la autoridad no le importa, nos saludan bien, nos dicen que los van a buscar, pero la carpeta de investigación sigue igual, nada de avances.

¿Cómo se ha sentido durante las búsquedas, han sufrido Revictimización?

-Pues la realidad es que fue una burla, no teníamos las herramientas necesarias para buscar. Nos pararon, nos dieron largas y al final resultó que no encontraron nada. Quieren que nos callemos, son omisos, manejan muertes como suicidio, quieren que nos callemos, que no levantemos la voz. Cuando recién desapareció mi hermano que empezamos a manifestarnos nos dijeron personas de aquí de municipio que nos calláramos la boca, que dejáramos de manifestarnos.

 

A pesar de la omisión del estado, la incompetencia de las autoridades y la falta de empatía de la sociedad, las familias siguen trabajando en mesas de diálogo, siguen manifestándose, luchando. A pesar de las amenazas, las voces de las familias  gritando “hermanx, escucha, tu familia está en la lucha” se siguen escuchando en todo el centro de Aguascalientes.

 

 

Aunque los policías municipales le prohibieron a las familias entrar a los baños del Palacio, con la foto de su familiar desaparecido en sus camisas, la memoria no se borra ni se quita, ellxs siguen viviendo a través de sus recuerdos y a través de su lucha, que también es nuestra, porque no hace falta tener un familiar desaparecido para abrazar a nuestrxs hermanxs y decirles “no están solxs”, gritar con ellxs “vivxs se lxs llevaron, vivxs lxs queremos”.

 

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