Fui con ella a un café, ¿te imaginas aquella escena? Una mujer alta, de larga cabellera, ojos azules que contradicen su piel morena de oro, portaba un vestido largo, azul obscuro y su corona de plata, con tres zafiros incrustados, entonces ella comenzó “quiero hablar contigo Marcus” dijo en su tono de voz tan elegante, yo iba en fachas, pantalón de mezclilla rasgado, tenis deportivos y una sudadera gris, aparte de llevar mi cabello despeinado que no me apoyaba en nada.
En el fondo, veía a un caballero de armadura que acompañaba a una chica, se tomaron una selfi y se dirigieron a una mesa, donde estaba un orco escribiendo en una laptop y un chico mitad dragón, en la barra una chica acariciaba el dragón mascota de un mago y afuera, pasaban una clase de motociclistas que iban montados en dinosaurios emplumados ¿Qué me esta pasando? Me sentía entumecido, supongo que 71 horas sin descansar si me afectaron en algo “claro que te afectan” dijo ella, mientras el escenario a nuestro alrededor se congelaba.
-A que te refieres? No abre dicho eso en voz alta, ¿verdad?
-No, pero ¿sabes dónde estás?
-claro que no, se siente hasta extraño.
-entonces no te sorprendas por lo que te diré, estas a punto de morir.
-que cosa? – exclamé nervioso parándome de mi silla, pero sin fuerza en las piernas, porque caí al suelo-
-es curioso, no crees, yo soy lo que tu cerebro interpreta como la muerte, en este caso, la interpretas como la visión que tienes de tu ser mas amado, tu actual pareja, que la vez como una reina de un lugar de novela de fantasía.
-no lo puedo creer, ¿qué me paso? -dije intentando ponerme de pie.
-veras, cuando una persona no duerme, sus funciones cerebelares se alteran, esa persona entonces sufre de ciertos cambios, pero tu fuiste más allá, pues consumías bebidas con cafeína y otros químicos que te daban energía, cosa que acabo por comer tu corazón y tu cerebro.
Me quede frio, en el suelo, mientras sentía como me hacia cada vez más débil y le veía a los ojos, sonreía tan bella, me seducía aun sin decir nada, pero entonces algo en mi cabeza brillo.
-¿por qué estás aquí? ¿Por qué te dignaste a hablar conmigo?
Ella entonces se quedo callado y paso de una placida sonrisa a una mueca de tristeza.
-cuando una persona muere y todavía puede salvarse, se le hace una simple pregunta, si la respondes bien o si me convences de ello, te salvaras, lo que sea que te hagan los paramédicos funcionada y podrás regresar al mundo de los vivos, pero si no o si decides directamente quedarte aquí, te llevare a donde te corresponda.
En aquel momento, tirado en el suelo, pensaba en por que volver, mi relación con mi pareja se estaba desmoronándome, tenia sospechas de que me engañaba y si era cierto, se llevaría todo lo que tenia, pero había una luz sobre mi, una esperanza y decidí tomarla. Le dije a la muerte que me dijera su pregunta a lo que ella contesto “¿Por qué quieres seguir vivo?” pregunta bastante interesante y por la cual, nos quedamos platicando, por lo que yo sentía, fueron alrededor de ocho horas, la muerte, se sintió complacida y con una placida sonrisa, se puso de pie y colocando su dedo sobre mi frente dijo “entonces ve, ve devuelta y vive la vida que quieres Marcus”.
Entonces, desperté, sobre la cama de un hospital, con una luz muy incandescente, la primera persona a la que vi, fue a mi madre, que me dijo el diagnostico de los doctores, aparentemente un paro cardiaco, por exceso de adrenalina en mi sistema, ella me visito los primer dos días y al tercero, vino mi novia, solo me soltó unas palabras y se fue de mi vida “ya no quiero seguir contigo” después de eso, trate de vivir mi vida, pero la muerte se me aparecía a cada esquina, diciéndome que mi razón para vivir, se había ido, que si es que quería seguir. Ahora, estoy viejo, al final de mi vida, encontré a otra mujer a la que pude llamar el amo de mi vida, pero el momento llego, en el que volví a ver a la reina de Zafiro, pero esta vez, no me resistiré a su mirada, a su sonrisa o a sus palabras, solo me dejare llevar, para poder descansar.