Cuando era niña no podía imaginar los días sin mi hermana. Cuando lloraba y me caía ella estaba ahí para sonreír y decirme que todo pasaría, aunque fuese el ardor de una cortada. Ahora tampoco lo hago. Ella y yo es una especie de nosotros que salvaguarda lo que somos sobre las cosas extrañas (más bien, incomprensibles) del mundo. Seguro no es especial. La importancia, de nuestros vínculos, es quizá desde nuestra historia evolutiva una determinación de la estructura social. Uno con alguien más es un nosotros. Uno no romántico, uno no cursi. Uno que recuerda que hemos sido, como partículas atómicas, para formar organismos habitables y donde habitar. Una palabra de alguien puede hacernos sentir en casa aunque no lo estemos. Es, más allá de nuestra imaginación, un pronombre personal que puede decir el dolor (de haber sido arrastrado por un columpio) y alegría (de pasarlo en compañía de alguien). Nosotros es también un poema de Eduardo Galeano.
Nosotros es también un poema por Gabriela Cano

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