Una parte de mi se incomoda viendo noticias, cada guerra es una herida, la sangre abunda los televisores y el internet, pero más allá de la pantalla en las calles la corrupción respira. Mundo violento, larvas subterráneas que esperan comer de la desgracia ajena. ¿Este mundo es para ser feliz o no? No hay arriba ni abajo, solo vivir a ciegas. Pero cada que se pueda sonreír se hará el intento, cada que podamos amar lo haremos, porque sin soñadores del ahora este mundo no tendría balance, y este balance es la esperanza que hará fuerte a los mas débiles en un futuro.
La gente llora, sufre y muere por sus ideales, en la enfermedad buscamos la cura y no solo el calmante. Bailamos, cantamos y escribimos para dar vida a lo muerto, y cuando eso no sirve la hora del caos toma titularidad en nuestras almas.
Un poco más tristes que ayer pero menos que mañana, esperando los cielos se nublen cuando el calor abunde nuestros cuerpos en sudor y cansancio, cuando los golpes de la injusticia que han marcado cada inocente se borren con el agua de la lluvia y limpie las calles de este país. Ese día será el mejor día