- Mi abuela charla y ríe. Pero en las tardes quedamos Mamá y yo con las tareas para el día que viene y sólo ve hacia afuera.
- Da guerra, repite siempre. Tiene la idea que de que el cuidado es una molestia. Su batalla es con los medicamentos, la dieta, los días con la insulina. Y aún más: su cuerpo ya no será el mismo. Ha perdido 16 kilos.
- No es buena para responder al teléfono: dice bien cuando le ha costado comer, dice mejor cuando ha tenido que recibir un pinchazo diario para conocer sus niveles de azúcar, dice ser recién nacida cuando nota que hace una semana estuvo en coma. Dirá que sus hijos están muy ocupados en lugar de decir que hace años sabe quiénes no lo están cuando ella los necesita.
- También se enoja: entonces la comida es insípida y grita que podrá comer pan dulce de nuevo.
- Más bien ¿adolece?.
- Virginia Wolf reveló en sus diarios que escuchaba cantar a los pájaros en griego cuando no se sentía bien. En la novela Los años utiliza una figura similar: Philomela es convertida en ruiseñor y condenada a cantar su dolor sin que nadie la entienda.