Súplicas a la lujuria Por Artemis Dermond

Asmodeo, tu nombre es dulce veneno en mis labios, me carcome cada vez que lo pronuncio, me mata lentamente el solo pensarlo. ¡Oh Asmodeo! Cada sonrisa tuya es un pase al infierno, me incitas, me haces caer en tus redes y suplicar. ¡Asmodeo! Tu cuerpo sugestivo tan sólo es una trampa, eres sufrimiento, eres placer, Eres el hecho y el arrepentimiento. ¡Oh maldito Asmodeo! En tus caderas se encuentra la perdición, me arrastras al infierno, me seduces con la mirada y corrompes mi alma. Asmodeo, otra vez posees mi cuerpo, no puedo detenerte, te vuelves más fuerte y ahora me hieres. Querido Asmodeo, en ti están las traiciones, no existen ni códigos ni juramentos, ni amigos ni enemigos, ni parejas ni solteros, para ti solo existe el sexo.

Artemis Dermond

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