Trump: El rey de papel con talones de cristal. Por Moisés Campos.

La familia gobernante de España, los Borbones, hoy en boca de todos por las infidelidades y la decadencia de Palacio, tardó casi 400 años en superar los estratos bajos de la movilidad social. Pasaron de pastorear vacas a ser reyes por «gracia divina». Pero esa familia, como la gran mayoría de las dinastías medievales, forjó su nombre con sangre y espada en el campo de batalla. Sí, aunque hoy al Rey Felipe lo veamos como un simple figurín de cera que solo pasa revista.

Las familias “venidas a más”, como dirían las tías de nuestro extinto Jorge Ibargüengoitia, suenan en todas partes. En el barrio neoyorquino de Queens, donde en los años sesenta se respiraba el mal gusto del dinero nuevo, un joven Donald Trump evadía su boleto a la carnicería de Vietnam. Usó el salvoconducto de estudios universitarios cuatro veces, hasta que hizo el milagro definitivo: pasó de ser un fornido universitario a conseguir una clasificación médica 4-F por unos pedillos: «espolones óseos». No fue una herida de guerra, fue un diagnóstico comprado por su casero.

Trump es el rey instalado en el poder que jamás soportó el entrenamiento militar. ¿La paradoja del millón? Mientras los espolones le impedían pisar la selva vietnamita, el hoy comandante en jefe alardeaba en los años noventa que su verdadera «guerra» en su juventud fue esquivar enfermedades venéreas en las discotecas. Mientras él libraba batallas de sábanas y champaña, la juventud estadounidense de su generación moría en el lodo, regresaba sin extremidades o con el cerebro frito por las anfetaminas.

Mientras en este momento se vive una guerra innecesaria con Irán, el ejército desfalca las arcas con el recurso que no existe para tener un seguro médico, los corresponsales toman shots de tequila y el Servicio Secreto protege a los hombres en el poder, dejando a las primeras damas a su suerte debajo de las mesas. El Rey de papel sigue en el poder, destruyendo el mundo. Que alguien le quite el control del armamento nuclear.

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