¿Cuál era el motivo de la fila interminable alrededor del Auditorio del Estado el sábado 10 de octubre? ¿Acaso el legado de la máxima compositora de esta entidad, la presencia de una de las cantantes mexicanas más alternativas o el acceso gratuito (con preregistro) a uno de los eventos más taquilleros del 54º Festival Internacional Cervantino —además de emblemático para el gobierno estatal—?
Una hora antes, la audiencia estaba lista, aunque poco importaba la precaución con una numeración asignada y, menos, si el acceso comenzó apenas unos minutos previos al inicio.
Este espectáculo, con la participación estelar de la cantante Denise Gutiérrez, rindió homenaje a la compositora María Grever por su 75º aniversario luctuoso, orgullo guanajuatense cuyo nombre pervive en un teatro de su ciudad natal, León, aunque su formación y trayectoria transcurrió fuera de México durante la mayor parte de su vida.
En la escena, la Orquesta Sinfónica Juvenil Vientos Musicales, dirigida por Francisco Balboa, con la compañía de Mario Santos en el piano, presentan, a manera de prólogo y preludio, un popurrí con las obras icónicas de la artista.
Al frente de una escenografía geométrica y una elegante luz roja, Denise se integra al cuadro, sobre una tarima detrás de la orquesta, enfundada en un vestido dorado.
“Cancionera” es la primera pieza, tal vez declaración poética de la compositora: hablar al corazón para decir las cosas que el alma lleva escondida, idea que se refuerza con “Yo canto para ti”.
Distinguida por su amplio registro vocal y perfección técnica, Denise Gutiérrez luce regia, aunque, hasta ese momento, falta el ímpetu característico en sus presentaciones a lo largo de 18 años.
El homenaje incluye un documental, creado por Paulina del Paso, el cual se proyecta por partes conforme avanza la gala. En la primera, se da cuenta de la vocación de María desde la niñez, al crear música incluso con palos y piedras. Igualmente, se indica el impulso de su familia, inusual en aquel tiempo, al enviarla a estudiar a Francia con el compositor impresionista Claude Debussy, además del músico vanguardista Franz Lehár, quienes la motivaron a dejarse llevar por sus sentimientos.
El video también refiere su matrimonio a los 22 años y, con ello, el concierto cambia de tono para interpretar, bajo la luz de una luna marina inmensa, “A una ola” y “¿Quién eres tú?”, donde la pasión es evidente tanto en la letra como en la voz de Denise, al igual que el valor poético de los versos.
“Como esperan las rosas sedientas al rocío, con esas mismas ansias te espero yo a ti”, entona la cantante al interpretar “Así”, mientras pasea entre los instrumentos y, en pantalla, se relata el episodio más doloroso en la biografía de la compositora (la muerte de su hija y el distanciamiento de su pareja), lo que la llevó a dejar la música por un breve momento.
La voz de Armando Manzanero canta algunas estrofas de “Ya no me quieres”, mientras el documental cuenta el arribo de la compositora a Nueva York en 1917 y su incursión en las grandes producciones cinematográficas de Hollywood. “Pensé que la música, un arte elegante y fino, era un espacio para las mujeres”, se cita a la artista indicando la crisis que enfrentó ahí, lo que la llevó a vender su piano y toparse con la realidad femenina en el ámbito profesional.
El Coro de Comonfort, integrado por niñas y niños, entona “Jacalito” y “Tipi Tipi Tin”, entre compases de danzón y un juego de palmadas junto al público, mientras la partitura transcurre en la proyección y da una sencilla cátedra de tempo.

La melancolía invade de nuevo el recinto con “Ya no me quieres” y “Volveré”, para dar paso a uno de los momentos más esperados desde que se anunció el programa del FIC en junio, donde la presentación de Denise, vestida de negro y con apenas unos pocos instrumentos, avivó la emoción de sus seguidores. En esta noche y envuelta por un romántico fondo azul, la voz de la cantante fue exquisita y perfecta —así lo expresaron los fans tanto en el auditorio como en las redes sociales— al interpretar “Te quiero, dijiste”, donde adornó la melodía con notas ondeantes, rasgo distintivo en su canto desde la década de 2010.
De nuevo, el testimonio de Manzanero detalla la calidad y la complejidad de los recursos empleados en las composiciones de Grever: “Para ella, el sentimiento del universo era infinito”. Luego, se indican los reconocimientos otorgados en la última etapa de su vida, cuando, a pesar de la enfermedad, no abandonó su arte, sino que continuó “la misión de su vida” hasta su último respiro.
“Nacer para algo”, resuena en una de las declaraciones de la compositora y, acompañada por el coro, Denise entona uno de los boleros más importantes del cancionero mexicano: “Alma mía”.
“Despedida” continúa en el programa, donde la cantante recuerda su habilidad vocal con una interpretación operística y, arrodillada junto al piano, comparte con su público aquella energía que la ha consolidado como una rockstar.
La cumbre en la carrera de María Grever ocurrió al ser reconocida, incluso, por Frank Sinatra, quien interpretó la versión jazzística de “Cuando vuelva a tu lado” (traducida al inglés por Stanley Adams y titulada “What a Difference a Day Made»). Así, el escenario se transformó en un glamuroso club con la poderosa voz de la cantante.
Para cerrar con broche de oro, “Júrame”, pieza famosa por el canto de Libertad Lamarque durante la segunda mitad del siglo XX, adquirió una nueva voz con la magistral interpretación de Denise Gutiérrez.
María Grever creó más de 800 composiciones, además de fundar una editorial para promover su música en una época donde las puertas estaban cerradas para el talento femenino. Su obra es diversa y multifacética, incluyendo música sinfónica y de cámara, piezas infantiles, de mariachi, jazz y rock.
No tan mágico en esta velada fue el cambio radical al protocolo institucional, donde la secretaria de cultura del estado enfatizó la importancia de dar espacio al talento joven y el poder del arte desde las infancias, así como el impulso gubernamental puesto en este homenaje, etcétera, etcétera.
El público pide “otra, otra”, pero los créditos corren en la pantalla y, conforme concluyen, también baja el telón —interesante estrategia; tal vez no había presupuesto para financiar un encore—.
Qué genial sería contar con una versión de estudio de estas canciones en la voz de Denise Gutiérrez y hasta en la de su propia autora, ¿no?

Alma mía. Un homenaje a María Grever
Orquesta Sinfónica Juvenil Vientos Musicales y Coro de Comonfort. Invitada: Denise Gutiérrez
10 de octubre de 2026
Auditorio del Estado