Seguiré muriendo de amor, Acá donde caga el diablo, aún sin cuerpo.
Donde pertenecen las noches a los locos enamorados hijos de puta que encuentran el amor
como pertenecen los muertos a la tierra, Como un perro fiel,
Todo mientras permanezco en una jaula de flores creyendo que aun te pertenezco
Estará mi alma en venta entre los faunos y los fuegos fatuos, entre políticos y estrellas porno.
Revoltijos de notas de muchas fechas y muchos lugares,
Dentro de mí no hay más que tripas y poemas, que orines y mariposas mariguanas,
quedo como un trozo de nada.
A palos, entre gritos y risas, entre el ruido y la furia, entre pequeñas bestias amorfas,
Muero como aquella piñata en forma de estrella, hecha de engrudo y periódico,
Ahí, sin sangre, respirando tu recuerdo, me rehúso a morir.
Clavado a una cruz fría como taza de baño en invierno,
Como mueren los colibrís entre la flor y el viento,
Así, Muero de amor