Falacias por Gabo Díaz

 

Todos mentimos siempre. En todos lados.

Todo está hecho de engaños que, sólo para no quedar mal, pretenden convertirse en

verdad.

¿Cuál verdad? No conozco algo que haya sido creado con puras realidades, ¿Para qué

sirve engañar entonces, si cada uno sabemos que no funcionará?

Para evitar matarnos, pues se trata de una máscara de mentirillas piadosas; como

cuando llueven gotas pequeñas en medio de un arcoíris precioso, pero todas esas

diminutas gotas de agua simple juntas, que se vuelven constantes, provocan

irreversiblemente, que termines empapado de ellas.

Mientras me mientes con tiernos besos en el cuello, me endulzas el oído con

estupideces, y tus ojos proyectando pasión desbordada, yo me miento y te miento

diciendo que me gusta y que me enloqueces, porque sin ti no hay un mañana y si lo

hubiera no lo querría con nadie si no es contigo, fingiendo amar cada minuto a tu lado.

Así comencé yo, ocultando no precisamente lo que no quería del otro sino, lo que no

aceptaba de mi, porque no hay peor falacia que la de uno mismo, porque aún cuando

todos finjan creer lo evidente, nuestra conciencia arremete duro contra la ética,

fregándonos por las noches, tratando erróneamente de justificarlas con “Todos

mentimos siempre. En todos lados”…

Palabras cruzadas que no tienen pies ni cabeza, que parecen laberintos, unos que

otros sin salida, como nosotros jurándonos eternos.

Mientras me mientes no extrañándome; yo te miento mostrando desinterés.

Porque me extrañas y a mi me importas, pero tratamos de no matarnos…

 

 

 

Foto de Gabo Díaz

0 Shares: