En el asiento
sudado
por su gran culo
no ha caído su amada
morenaza
olor a miel
pasajera que lo mira
le paga
sienta sus enormes nalgas
lejos de él.
Menea sus curvas
rastro olor Avón
cejas delineadas
aterran
lo hipnotiza.
Mira
labios fucsia
combina con el peluche del retrovisor
tiemblan sus piernas
calentura
sabor
nunca asentará el libido
al lado de esa caja con monedas
a su cuñado ella pertenece
macho alfa
erguido
patilla engomada
pantalón a medio cachete
la changa en el sobaco.
¡No es cuestión de amor, señores!
Machetes al borde del corazón
de a de veras
la derrama
sin reguetón
sin Italika
no la puede tener.