La vida del microbusero por Florencia Guerrero

En el asiento

sudado

por su gran culo

no ha caído su amada

morenaza

olor a miel

pasajera que lo mira

le paga

sienta sus enormes nalgas

lejos de él.

 

Menea sus curvas

rastro olor  Avón

cejas delineadas

aterran

lo hipnotiza.

 

Mira

labios fucsia

combina con el peluche del retrovisor

tiemblan sus piernas

calentura

sabor

nunca asentará el libido

al lado de esa caja con monedas

a su cuñado ella pertenece

macho alfa

erguido

patilla engomada

pantalón a medio cachete

la changa en el sobaco.

 

¡No es cuestión de amor, señores!

Machetes al borde del corazón

de a de veras

la derrama

sin reguetón

sin Italika

no la puede tener.

0 Shares: