Aquella primavera lejana a las estrellas el viejo Nevardo recordó a su nieta que las muñecas no lloran. Mariana, la nieta llevaba cuatro meses entre lágrimas y nostalgias por el abandono de Genaro su marido. Se fue, no podía darle retoños y su machismo no resistía la posibilidad de no tener descendencia. Ella insistió que podrían adoptar niños pero la furia de Genaro anulaba toda posibilidad, no soportaba alguien que no fuera de su sangre.
Las palabras del viejo Nevardo se han llevado la tristeza. Sus labios han vuelto hacer carmesí, sus mejillas rosas y sus ojos miel, Mariana regreso. Comprendió que las muñecas no lloran y su vida continúa en las salas del cine después del divorcio.
Yessika María Rengifo Castillo. Poeta, narradora, articulista, e investigadora, colombiana. Docente, licenciada en Humanidades y Lengua Castellana, especialista en Infancia, Cultura y Desarrollo, y Magister en Infancia y Cultura de la Universidad Distrital Francisco José De Caldas, Bogotá, Colombia.