Marea verde: el aborto como un asunto de privilegios. Por Andrea Monserrath Ramos de la Torre.

“Educación para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir”. Ésta es la consigna que gritan los pañuelos verdes que acompañan a miles de mujeres en una militancia que no puede callarse más.

La interrupción legal del embarazo es una conquista de derecho que nos está costando mucho tiempo y esfuerzo lograr.  La lucha no ha parado y a partir de la legalización en Argentina, las mexicanas pro aborto están más fuertes que nunca. Actualmente en nuestro país 3 de los 32 estados permiten esta práctica sin un condicionante  CDMX, Oaxaca y en las últimas semanas Hidalgo.

Entre los argumentos cabe resaltar que se considera que el Estado tiene una deuda muy grande con las mujeres que han muerto en prácticas mal hechas, aunque no se pueden usar cifras exactas, en base a una estimación se puede concluir que se realizan entre 750 mil y un millón de abortos clandestinos al año.

En 2012 la Organización Mundial de la Salud alertó sobre el aumento de abortos inseguros en los países en desarrollo:

  • Las complicaciones de un aborto mal practicado constituyen una de las principales causas de muerte materna tras provocar hemorragias o infecciones fatales.
  • Los abortos realizados por personal no capacitado o en entornos sin los recursos médicos y de higiene mínimos ponen en riesgo la vida y salud de miles de mujeres cada año-
  • La incidencia de abortos inseguros es mucho mayor en los países donde la práctica es ilegal porque esta restricción lleva a las mujeres a recurrir a instancias clandestinas.
  • En América Latina, el 95% de los abortos son inseguros, una proporción que no cambió entre 1995 y 2008. Casi todos los procedimientos seguros tuvieron lugar en Cuba, donde el aborto es legal y las mujeres pueden optar por él con libertad.
  • Según la OMS, hasta 2008, la tasa mundial de abortos era de 28 por cada mil mujeres, una cifra que prácticamente no ha cambiado desde 2003. En cambio, el porcentaje de abortos inseguros aumentó un 5%, a 49%, en el periodo 1995-2008, lapso durante el cual el número de abortos en los países en desarrollo se incrementó de 78% a 86%.

Organizaciones internacionales en defensa de los Derechos Humanos señalan que el acceso al aborto seguro y legal puede salvar la vida y facilitar la igualdad de las mujeres. Las decisiones de las mujeres en materia de aborto no tienen que ver solamente con sus cuerpos en términos abstractos, sino que, en términos más amplios, se encuentran relacionadas con sus derechos humanos inherentes a su condición de persona, a su dignidad y privacidad añade Human Rights Watch.

El aborto está ahí y no va a desaparecer  sólo porque no se legalice, las mujeres abortan, eso es un hecho, pero hay una discriminación gigante porque hay quienes sí pueden pagar por un lugar confiable y por las atenciones y hay quienes no, es entonces cuando podemos considerar que el aborto no es un derecho si no un privilegio.

Este derecho sexual y reproductivo debe de verse como tal, no considerarlo como un problema de salud pública hace que el asunto tenga tintes desde una perspectiva individualista cuando somos conscientes que muchas mujeres no podríamos pagar por tal procedimiento, y que pagar por el no garantiza en ningún sentido que sea seguro.

El aborto está legalizado además en Guyana, Guyana Francesa, Cuba, Puerto Rico, Uruguay, y Argentina. Para atender el problema ignorado por el Estado los colectivos ayudan acompañando a las mujeres en abortos desde casa con Misoprostol, un medicamento legal que sirve para tratar úlceras y es seguro para el proceso.  También es importante decir que el aborto es legal en todo el país en caso de violación pero no es un derecho que se respeta en todas las ocasiones.

El 28 de septiembre de cada año se conmemora el Día de Acción Global por el acceso al Aborto Legal y Seguro, esta iniciativa nació el 1990 en el v Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, la convocatoria tuvo tal impacto que ahora la han adoptado redes internacionales y locales en Europa, África, Asia y Norteamérica, los grupos de feministas y mujeres aprovechan la ocasión para exigir a los gobiernos la legalización del aborto y la facilitación del acceso al mismo para así evitar que millones de mujeres en el mundo tengan que arriesgar sus vidas en abortos inseguros, se estima que el 8% de la población mundial ha muerto en estas prácticas.

La criminalización del aborto tiene una pena de cárcel de entre 1 y 3 años, es imposible saber si un aborto fue espontáneo o provocado.

Y aquí militando desde donde puedo cierro esta nota con la frase “La maternidad será deseada o no será.”

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