Me cambiaste por un perro por C. Malagón

Qué tan sola te sentías o qué tanto te repugnaba como para hacerlo de ese modo… 
Qué tanto odias al mundo, como para conformarte con eso…
Qué tanto te han lastimado, como para no querer hablar con nadie…
Dime, qué tanto te odias a ti misma que no puedes estar sola frente al espejo…
¿Acaso crees que puedes tomarme como un vaso de agua y después vaciarme y así nada mas dejarme de lado?

Pero… claro que pudiste,

Qué pregunta, lo siento, hasta yo mismo sé que mereces mucho menos,

pero hasta yo mismo sé también que nadie merece tan poco…

Pero mira que conformarse con un perro, eso hasta para mi es cruel.

0 Shares:
You May Also Like

La Silla Dorada por Julia Piastro

Hace poco más de un año, sentí la inquietud de darle más elasticidad a mis versos, liberarlos de una cierta rigidez sonora que no sabía muy bien…

2