Queremos
que nuestras miradas se crucen,
en un ínfimo instante.
A mis ojos,
A tus manos,
A nuestros labios.
La luz se vuelve azul,
tu mirada se oculta
y se escapa por todo el lugar.
Ves mi cabello,
perfectamente desordenado
y tus pestañas
largas y brillantes.
Tu rostro se cubre
y sin expresión
se queda.
Queremos vernos,
pero no lo hacemos
y jamás nos veremos.
