De Juarez para el mundo Por Lucy Cruz Carlos

Para qué para qué para qué para qué sufrir,
siendo la vida tan maravillosa
llena de sueños y de bellas cosas…

Tu a mi no me hundes – Juan Gabriel

Aún recuerdo el 28 de agosto del 2016, los noticieros, las redes sociales inundaban un sólo titular: Juan Gabriel ha muerto, recuerdo que fui y le dije a mi mamá, ella no lo podía creer, fue la primera y única vez que vi a mi mamá llorar por un artista. Había sido su cantante favorito, fue el primer LP que compró, el cantante que desde que ella era una adolescente, había robado su corazón.

Ese día fui a un concierto de DLD que hubo en mi ciudad, tocaron por primera vez «Te sigo amando» canción que El Divo inmortalizó en 1980 y que dieciséis años después, fue el tema principal de la telenovela del mismo nombre.

Esa noche, Paco Familiar, vocalista de DLD, dio la primicia de ese cover, que formaba parte de un disco tributo para JuanGa, disco que vio la luz semanas después de su deceso, la multitud quedó en silencio cuando Familiar dio unas palabras de respeto, al cantautor más trascendental de México.

Cuando era niña y salía su primer Bellas Artes en la televisión, era obvio que mi mamá lo vería, a mi me gustaba verlo, siempre he tenido afinidad con las lentejuelas y ese traje negro con dorado, me embrujadaba, me perdía en los movimientos del canutillo, el efecto que provocaban las luces de colores, era mi vestuario favorito y creo que no sólo fue el mío, también lo fue de Mattel, en 2024, Barbie lanzó una edición especial, la muñeca más famosa del mundo homenajeaba al Divo de Juárez,  infundada en su característico traje y por supuesto, no podía faltar su prendedor en el cuello.

Juan Gabriel hace bailar desde el presidente hasta el obrero que gana el mínimo, su música no discrimina clase social.

Pon sus canciones en una fiesta aburrida, la gente se para a bailar, a cantar, no hay grupo que no toque sus canciones, artistas como Alejandro Fernández, Luis Miguel, Cristian Castro, Pandora, Maná, Banda el Recodo, no importa el género, nadie se resiste al efecto JuanGa.

Muchos admiran la resistencia física de Madonna o Taylor Swift, pero, ¿has visto a Juan Gabriel? Ese hombre no era humano, ninguna nota desafinada, improvisaciones con el público, los músicos debían seguirle el ritmo, corría por el escenario, bailaba y usaba el cable del micrófono cómo cuerda para brincar.

No hay parte del concierto que me salte es de esos directos que no te cansas de ver.

Cada día escuchamos la palabra manifestar, todo esto místico que involucra llamar al Universo. Una vez leí, no sé en donde, que los libros te encuentran en el momento justo en que los debes de leer, lo mismo pasa con las canciones, aparecen en la ocasión perfecta,  desde un tiempo para acá, escuché con detenimiento: «Debo Hacerlo» y la he adoptado como mi mantra: Debo, puedo y quiero, ¿por qué? Sencillo, porque rota o completa, yo siempre puedo y Debo hacerlo con todo con amor, no importa lo que hagas, cómo dice mi mamá, debes de hacer las cosas con ganas para que salgan bien. ¿Quién lo habría imaginado? El Divo enseñándonos a manifestar con tremendo rolón desde 1988.

https://youtu.be/gjPyFVLkkL0?si=4oCHU9AIWNw53hLo 

En octubre del 2025, Netflix lanzó; Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero, un documental con material inédito, dirigido por María José Cuevas (Bellas de noche, La Dama del silencio: El caso mataviejitas), un audiovisual que contiene fragmentos de la vida de Alberto Aguilera y Juan Gabriel, grabados por el mismo, momentos donde no era el ídolo, era la persona, el hombre que estaba detrás de “Amor Eterno”. Un documental que nos hizo ver a un Alberto humano y a un JuanGa humilde.

Hace unos meses, se vivió en nuestro país la Copa FIFA, nunca había comprado una playera de la selección, pero este año se sentía diferente, siempre escuchaba hablar a mi mamá de México 86, así que ahora era mi turno de vivir un mundial en casa.

Conforme avanzaba la selección, videos en TikTok empezaron a ser virales con el fragmento de «Hasta que te conocí», vídeos de la multitud en el Ángel, en el Estadio Azteca, de los jugadores dándolo todo en la cancha, hizo que me emocionara el fútbol, la piel se me eriza en cuanto se escucha el: Pero desgraciadamente, era una noche como esta, seguido del chasquido, provoca un patriotismo inevitable.

https://youtu.be/ga5Bo4YdgH4?si=A6FIgBLAsq12Qy7Z

El mexicano y no diré el mexicano promedio como lo hacen las estadísticas, todo mexicano respeta a Juan Gabriel, no conozco persona que diga: cámbiale, no me gusta esa canción. Sus melodías te acompañan en cualquier momento, no importan las emociones, Juan Gabriel forma parte de nuestro ADN, cómo lo son el nopal y el maíz.

Juan Gabriel desafió cualquier obstáculo, un huracán de autonomía, luchó contra ideas retrógradas, como la alta sociedad e intelectuales, esa que se oponía a su presentación en Bellas Artes y que ese concierto ahora forma parte, me atrevo a decirlo; patrimonio nacional.

La gente se junta en el Zócalo, en la Cineteca, en los cines, para ir a ver un concierto que está en YouTube y puedes ver en cualquier parte, pero no es eso, es el ambiente, la gente, la energía, lo que lo hace especial.

Cada día su legado está más vivo que nunca, nosotros conocimos al Divo, pero las nuevas generaciones están conociendo la leyenda que fue Juan Gabriel.

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